Ahora los mensajes nos llegan casi siempre por whatsApp o por SMS, y en ocasiones, si es algo más relevante, por e-mail. Pero si nos ponemos algo más nostálgicos y rebuscados, alguna vez podía caer en nuestras manos, hasta un mensaje enrollado en una botella de cristal, que atraviesa el océano flotando entre calma y tempestades, o que viaja por el río entre torbellinos y saltos.
Sin embargo, esta semana cayó en mis manos un mensaje muy peculiar, a través de un método poco habitual.
Yo estaba esperando una señal, últimamente me pasa a menudo. Esperaba como digo, algo que me inspirara para seguir, para seguir simplemente en este camino de escribir unas letras. Y de pronto, de sorpresa, como suceden los acontecimientos en la vida, llegó a mis manos un billete de cinco euros, arrugado y maltratado.
Al estirarlo para guardarlo bien doblado en la cartera, descubrí con asombro una frase que decía:
“LO SIENTO
sólo quiero que hablemos por favor”
Me parece letra de hombre, no sé. Tampoco veo a muchas mujeres escribiendo un mensaje así sobre un billete de cinco euros. Qué desesperado debía estar, y qué habría hecho o creía haber hecho.
A lo mejor estaban en una reunión y no tenía otro modo de dirigirse a ella que lo ignoraba y ni siquiera le miraba de soslayo.
O eran quinceañeros en el cine y era una manera de hacerle llegar el mensaje, eso si, bien doblado, y alegando a los compañeros que se lo pasaran pues se lo debía, ya que el otro, caprichoso e inestable, se había sentado con toda la intención en el otro extremo de la fila.
Se lo enseñé al dependiente de una multitienda y enseguida se lo quería quedar, pero no me pareció justo.
A lo mejor, quien lo escribió, simplemente deseaba enviar la frase a dar vueltas por el mundo como un grito poético a ninguna parte. Las posibilidades pueden ser infinitas.
Y ahora tengo un dilema, no sé si guardarlo por siempre pues me parece una forma preciosa de plasmar una idea, aunque rompería la cadena de que siguiera su andadura de mano en mano... O tal vez, para contrarrestar con lo angustioso y bucólico del mensaje, deba gastarlo en algo relevante, como donarlo a quien lo necesite de verdad y de esta manera que siga su viaje.
A ver si se animan, y me ayudan a decidirme.




















